La lana es una fibra natural de origen animal, de folículos pilosos, elástica y de estructura molecular alargada. Las cadenas de células se unen en forma de muelle, esto le genera su elasticidad, se la puede retorcer y no se deforma, volviendo a su forma original al dejar de hacerlo, esto, unido a la estructura rizada de su fibra permite formar los hilos para realizar los diferentes tejidos.

 

La propiedad de no almacenar electricidad estática + la higroscopicidad + la de aislante térmico junto a la elasticidad hace que la lana abrigue con un tacto muy agradable lo que ejerce un efecto calmante en nuestro organismo.